La productividad es hoy una medida que establece qué tan eficientemente están siendo utilizados los factores de producción; es decir, cómo una organización utiliza y combina inteligentemente los recursos disponibles para generar una determinada cantidad de productos y/o servicios. Puede decirse que a mayor productividad mayor probabilidad de supervivencia en el tiempo y prosperidad económica, con la salvedad, eso sí, de que resulta un indicador significativo de competitividad, nunca la garantía del éxito.

Las primeras nociones de productividad la describieron con un enfoque mecanicista y «fordista», ya que los indicadores que empleaba solo buscaban reflejar cuantitativamente el grado de cumplimiento de las metas y su foco estaba en las máquinas. Con la evolución del concepto, la dimensión social y humana de los trabajadores y clientes ha tomado gran valor, tanto que en la actualidad es imposible hablar de productividad sin asegurarse que esta tenga efectos positivos en los consumidores al propender por superar sus expectativas, fomente el desarrollo de los empleados al promover la calidad de vida en el trabajo desde una perspectiva integral y acepte la responsabilidad social empresarial como parte fundamental en la misión de una compañía. De hecho, el apartado humano ha promovido que la obtención de los objetivos corporativos esté sujeta a la definición clara de metas, al fomento de sinergias, al incentivo de la creatividad y la innovación tecnológica; a la delegación adecuada de funciones y al potenciamiento de medidas de conciliación y flexibilidad laboral, entre otras.

Con la llegada de nuevas precisiones a la tesis sobre productividad, diversos enfoques fueron apareciendo para nutrir de datos las múltiples mediciones que esta emplea para dotar a las empresas de la inteligencia eficaz para la toma de decisiones. Los puntos de vista desde las cuales se estudia la productividad moderna son la economía, la ingeniería, la contabilidad, la administración y la psicología del trabajo; y aunque todas muestran enfoques distintos son complementarias y la interpretación de sus gráficas, aporta la visibilidad imprescindible sobre distintos factores relacionados directamente con esta y el desempeño organizacional. En este apartado cabe mencionar la existencia de algunos tipos de productividad que en conjunto estudian toda la eficiencia de los departamentos de la compañía como la de procesos, marketing, innovación, conocimiento y más.

Actualmente, en plena sociedad de la información, es en donde la innovación alineada con el conocimiento y una buena estrategia de negocio, ha adquirido un sitio privilegiado. Estudios hechos por la Universidad de Columbia demuestran que la correcta aplicación de las nuevas tecnologías más allá de optimizar la productividad, aumenta la adaptabilidad a las cambiantes condiciones del mercado, disminuye el tiempo dedicado a ciertas tareas y reduce costos; es tal el caso de la nube administrada, con su implementación supone hasta un 33% de ahorro en el gasto anual en TI. Muchos de los avances actuales tienen que ver con el software, las aplicaciones y el almacenamiento en la nube. Entre los ejemplos más destacados se encuentra Google, gigante informático que ha volcado gran parte de sus esfuerzos en ofrecer soluciones empresariales como G Suite, un completo conjunto de herramientas simples y confiables muy parecidas a las que usamos en el hogar. Sobresalen Gmail, Drive, Docs, Calendar, Chat y Meet.

Otro desarrollo adoptado en el último tiempo por las compañías son los CRM, modelos de gestión de toda la organización basada en la satisfacción del cliente, en las que firmas como Zoho mantienen el liderazgo al proveer un administrador integrable con otras soluciones, económico, amigable con el usuario y construido para la entrega de datos claves en tiempo real.

Dentro de las últimas tendencias acogidas a nivel mundial para el aumento de la productividad está la nube administrada; allí Google Cloud Platform es líder con un producto con soporte técnico 24 horas dedicado a almacenar su información de forma segura y con respaldo, con acceso desde cualquier lugar y dispositivo para asegurar el más alto rendimiento de innovación.

Para terminar queda mencionar que en Colombia ya existen empresas que ofrecen estos productos y otros más con el respaldo de grandes marcas, que ya hemos recibido e implantado nuevas tecnologías y que el recurso humano  tiene el conocimiento, la experticia y ha comprendido que la transformación del trabajo se trata de un progreso continuo.

Solo queda afirmar que es el momento, si aún no lo has hecho, de que tu empresa dé el siguiente paso y aumente la productividad con el impulso de las nuevas soluciones tecnológicas para la transformación digital.

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